El Fantasma del Jardinero

El Fantasma del JardineroEsta historia la presencié (lamentablemente) en el colegio cuando estudiaba 5to grado. Los chicos que salían de 6to grado un día se reunieron, nos llamaron a 2 amigos y a mí y nos preguntaron:

¿No han escuchado nunca al fantasma del Jardinero?

Nos miramos entre los 3, extrañados, el día anterior estuvimos hablando de eso pero no le contamos a nadie. No nombramos un jardinero, solo los extraños ruidos que se oían en la parte trasera de la escuela, entre el cuarto de depósito y los matorrales que quedan justo detrás de ese cuarto. Sin necesidad de comentarlo, imaginamos que se referían a esos ruidos. Entonces uno de ellos nos contó la historia de un jardinero que un buen día, haciendo su trabajo, desapareció y por eso nunca más se le vio, sin embargo, en las noches se escuchaba arreglando, revisando los árboles y plantas y canturreando algunas canciones en tono bajo.

Todo eso lo escuchamos mis amigos y yo poco después de la hora de salida en la tarde, cuando nos quedábamos jugando en el patio. Las cosas tenían sentido, un terrorífico sentido.

Al mirarnos callados y asustados, los chicos remataron la historia con algo que nos heló la sangre:

  • Los profesores y el personal no dicen nada porque la escuela quedaría sin niños, pero ya van 4 chicos que se han tropezado con el fantasma del jardinero y este les quita la cabeza con la tijera de podar.

Pues, así la cosa, decidimos no quedarnos nunca más jugando y de ser posible ni mirar a el patio, los matorrales, el patio y el cuarto de depósito quedaban muy cerca y si se veían claramente los matorrales era por falta de iluminación lo cual tampoco era tan bueno. Pero nunca falta un “valiente” y en este caso, mi amigo Cristian nos dijo que hoy nos quedábamos a ver que onda con ese fantasma. Por su manera de hablar se me hizo obvio que no creía la historia, pero nosotros dos sí, de todos modos siempre el como líder, nos hizo quedarnos los 3 jugando en el patio esperando el fantasma, así de tonto lo hicimos.

Ya nos retirábamos del patio cuando escuchamos los sonidos: alguien andaba entre los matorrales y canturreaba en voz baja, así que, Cristian a la cabeza, nos acercamos sigilosamente.

No llegamos a las plantas, de entre ellas, salió. No pudimos verlo bien, pero se notaba muy, muy anciano y con las tijeras en la mano buscó el cuello de Cristian. Como, de donde, fue todo rápido, pero Cristian sacó una pequeña navaja y apuñaló al fantasma. Al verlo sangrar entendimos que no era un fantasma, no por el momento, pero al caer hacia adelante, el viejo jardinero le clavó las tijeras de podar a nuestro compañero en la barriga y cayeron los dos.

Lo que ocurrió fue que los chicos de 6to nos escucharon hablando de los ruidos y se inventaron una historia, cometiendo el pesado error de no aclararnos que el jardinero no era un fantasma, sino un ser de carne y hueso. No hemos sabido del colegio, jardinero o matorrales porque nos mudamos de cole, más sí nos han llegado rumores de que ahora sí se escuchan ruidos extraños y se ven dos sombras en la noche cerca de los matorrales, en el patio del colegio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *