El espejo

El espejo

Las casas antiguas son poseedoras de una gran cantidad de historias macabras y misteriosas, en este caso nos centraremos en una historia sucedida aproximadamente hace un año en una lejana residencia en el sur de América.

Se trataba de una llamativa casa estéticamente hablando, la cual una familia decidió adquirir por un precio realmente seductor. De esta manera, y luego de haber realizado todos los trámites de compra, la familia compuesta por marido, mujer y dos pequeños, se estableció en la comodidad del hogar.

La propiedad era realmente amplia, contaba con dos pisos, seis habitaciones con baños propios, una sorprendente cocina y otros ambientes diseñados simplemente para el confort y actividades de recreación. De esta manera, la familia hasta se podía dar el lujo de contar con mascotas dentro de la misma casa.

Las semanas pasaban y todo parecía transcurrir de la mejor manera, cuando una noche de repente, uno de los niños vivió una experiencia realmente extraña. Al entrar al baño de su habitación durante primeras horas de la madrugada, observó en el espejo unas extrañas huellas, similares a huellas dactilares, ante lo cual el mismo no prestó mucha atención.

Más tarde esa misma noche, el niño despertó al escuchar un impactante ruido dentro del propio baño. El temor del pequeño lo llevó a emitir un grito que despertó a toda la familia, el resto de los integrantes acudió casi de forma instantánea a la habitación sorprendidos por este desgarrador grito.

Una vez calmado el niño, habiendo explicado aquel sonido notado dentro del baño, la familia decidió tomar ciertos recaudos antes de ingresar todos juntos a registrar el lugar. Una vez dentro realmente no pudo dilucidarse nada fuera de lo común, a excepción de estas aparentemente huellas digitales observadas anteriormente.

La primera en notar estas huellas fue la madre, ante lo cual y sin pensarlo decidió borrarlas con sus propias manos, lo sorprendente ante esto fue que las manchas ni se inmutaban ante el esmero de la mujer. Esto sin dudas sorprendió a su esposo, el cual trató igualmente de quitar las manchas sin obtener resultados.

Los minutos pasaban y la incertidumbre ante estas manchas crecía, de esta manera, el hombre un tanto inquieto decidió desarmar el espejo para limpiarlo en detalle. Una vez culminado este proceso, la familia se dio con una noticia que a más de uno estremecería, las mancha

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